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Baño de vapor de microcemento tras una mampara de cristal, con banco corrido, rociador de techo y un lavabo de piedra a la izquierda.

abril 3, 2018

Baño turco en casa: qué es y qué hace falta

Un baño turco doméstico no es un aparato que se enchufa: es un recinto estanco con un generador detrás. Qué hay que prever y en qué se distingue de una sauna.

Saunas Durán suministró el generador de vapor; la obra civil corrió a cargo del equipo de reformas.

Cada pocas semanas nos llama alguien que ha visto un hammam en un hotel y quiere algo parecido en su casa. La conversación siempre empieza igual: ¿eso se puede poner en un baño normal?

Se puede. Pero conviene saber qué es exactamente antes de pedir presupuesto a nadie, porque un baño turco no se compra: se construye, y lo que se compra es el equipo que lo hace funcionar.

Qué es exactamente un baño turco

Un baño turco —hammam, baño de vapor: los tres nombres se usan para lo mismo— es un recinto estanco lleno de vapor de agua. Las paredes, el techo y la puerta están impermeabilizados, y una máquina que vive fuera del recinto genera el vapor y lo mete dentro.

Esa máquina es el generador. Es lo único que se enchufa, y es la parte que nosotros suministramos. Todo lo demás —el recinto, el revestimiento, el desagüe— es obra, y la hace un equipo de reformas.

Por eso la pregunta «¿cuánto cuesta un baño turco?» no tiene una respuesta sola: hay un equipo, que tiene precio, y hay una obra, que depende de tu casa.

En qué se nota, comparado con una sauna

La diferencia no es de temperatura, es de aire.

Un baño turco trabaja entre 40 y 50 grados con el aire saturado de humedad, cerca del 100 %. Una sauna finlandesa trabaja entre 60 y 90 grados con el aire seco, en torno al 20 % de humedad.

De ahí salen las tres cosas que se notan al entrar:

  • Se aguanta más rato seguido. Menos grados y más humedad hacen una sesión más larga y menos exigente. Es la razón por la que mucha gente que no se encuentra cómoda en una sauna sí lo está en un baño turco.
  • El calor se siente antes. La humedad transmite la sensación de calor sin necesidad de las temperaturas de una sauna.
  • Se ve. El vapor llena el recinto y se pierde de vista la pared de enfrente. A unos les gusta y a otros les agobia, y eso no se sabe hasta que se prueba. Si tienes ocasión de probar los dos antes de decidir, hazlo.

Si estás entre las dos cosas, lo desarrollamos en baño turco o sauna finlandesa: cómo elegir. Y si lo que te lía son los nombres (sauna húmeda, hammam, calor seco), están ordenados en calor seco o húmedo.

Dónde se pone en una casa

Casi siempre en el propio cuarto de baño, cerrando la zona de la ducha o una parte del baño principal. También en casas con una zona de bienestar aparte, a menudo junto a una sauna.

Lo que decide dónde puede ir no es el espacio libre: es el desagüe. El vapor condensa, el agua cae, y tiene que irse por algún sitio. Es lo primero que miramos cuando alguien nos manda un plano.

Las tres cosas que condicionan la obra

Con estas tres resueltas, lo demás es acabado y gusto:

  • Un recinto estanco. Paredes y techo impermeabilizados y una puerta que cierre. El vapor busca cualquier rendija, y por donde se escapa acaba saliendo humedad en la habitación de al lado. Es el fallo más caro de arreglar después.
  • Desagüe dentro del recinto. Por lo de arriba.
  • Una toma eléctrica propia para el generador. Qué potencia y qué conexión necesita depende del volumen del recinto y de con qué esté revestido, así que se calcula antes de que el electricista pase el cable.

Ese cálculo es el momento en que conviene que estemos. Si nos llamas antes de que empiece la reforma, todo esto es una conversación de diez minutos. Si nos llamas con el baño ya alicatado, casi siempre hay que abrir algo.

Y cuando ya toca hablar de equipo

Cuando el recinto está claro, la pregunta pasa a ser cuál es el generador que le corresponde y cuándo lo tienes. Eso lo contamos aparte, con las potencias, los plazos y las condiciones: generador de vapor para casa.

Y si el baño turco es para un hotel, un gimnasio o un club, el criterio cambia bastante: la sección de generadores de vapor lo explica.

Una aclaración, antes de terminar

En internet vas a leer que el vapor cura resfriados, limpia los pulmones o elimina toxinas. Nosotros llevamos más de sesenta años en este oficio y no vamos a decirte nada de eso.

El baño de vapor es una instalación de bienestar, no un tratamiento médico. Ante cualquier condición de salud, conviene consultarlo antes con un profesional sanitario.

Lo que sí podemos decirte con certeza es lo otro: qué equipo necesita tu recinto, cuánto cuesta y cuándo lo tienes.

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