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marzo 14, 2018

Calor seco o húmedo: sauna seca, sauna húmeda y vapor

Sauna seca, sauna húmeda, baño turco, hammam, infrarrojos: cinco nombres para dos formas de calor. Qué es cada uno y qué hay de cierto en los beneficios.

Cabina de infrarrojos de techo abovedado, con los emisores en la pared del fondo vistos a través de la doble puerta de cristal.
cromoterapia sauna

Quien busca información sobre saunas se encuentra enseguida con una colección de nombres que no siempre significan lo mismo en cada sitio: sauna seca, sauna húmeda, baño turco, hammam, sauna de vapor, infrarrojos. Parecen seis cosas y en realidad son dos maneras de dar calor, con alguna variante.

Las dos formas de calor

Todo se ordena con dos cifras: la temperatura y la humedad del aire.

  • Calor seco: entre 60 y 90 grados, con el aire en torno al 20 % de humedad. Es la sauna.
  • Calor húmedo: entre 40 y 50 grados, con el aire al 90 o 100 % de humedad. Es el baño de vapor.

Fíjate en que el húmedo trabaja con bastantes menos grados. No hace falta más: con el aire saturado, el calor se nota antes y por todo el cuerpo.

Qué es cada nombre

Sauna seca, o sauna finlandesa

Son la misma cosa. Una cabina de madera con un calefactor cargado de piedras que calienta el aire. Cuando alguien dice «sauna» sin más, casi siempre se refiere a esta.

¿Y si se echa agua a las piedras?

Sigue siendo una sauna seca. El agua se evapora al tocar las piedras y llega una oleada de calor, pero es un momento: la cabina no se convierte en un baño de vapor. Es parte del uso normal de la sauna finlandesa, no otro tipo de sauna.

Sauna húmeda, baño turco, hammam, baño de vapor

Cuando se habla de «sauna húmeda», lo que casi siempre se está describiendo es un baño de vapor. Baño turco y hammam son sus nombres tradicionales. No es una sauna con más agua: es otra instalación. Un recinto estanco, revestido de material impermeable y con desagüe, al que un generador manda vapor desde fuera.

Por eso una sauna de interior se monta, y un baño de vapor se construye. Qué obra exactamente lo contamos en baño turco en casa.

Sauna de infrarrojos

Es calor seco, pero de otra manera. En lugar de calentar el aire, los emisores calientan el cuerpo directamente, así que se usa a menos temperatura y está lista antes. Va en la misma cabina de madera que una finlandesa, y en nuestras gamas a medida se puede elegir una u otra.

Lo de los beneficios

Si has llegado aquí buscando los beneficios de la sauna seca o de la húmeda, vas a encontrar por internet de todo: que eliminan toxinas, que curan resfriados, que adelgazan. No vamos a repetir nada de eso: no nos corresponde a nosotros decirlo, y no queremos venderte una sauna con una promesa.

Lo que sí sabemos, porque es lo que nos cuentan quienes nos las piden, es para qué las usa la gente:

  • Para desconectar. Sesiones cortas, luz tenue y silencio. Es el uso más habitual en casa.
  • Después de hacer ejercicio. Por eso son habituales en gimnasios, clubes y zonas de piscina.
  • Por cómo sienta el aire. Hay quien disfruta del calor seco y quien no lo soporta y en cambio encuentra agradable el aire saturado del vapor. Es cuestión de cada uno.
  • Para alternar con frío. Salir del calor y pasar por una ducha fría o una bañera de agua fría es tan habitual que casi todas las zonas de bienestar que montamos acaban llevando una junto a la sauna.

Una sauna o un baño de vapor son instalaciones de bienestar, no tratamientos médicos. Ante cualquier condición de salud, conviene consultarlo antes con un profesional sanitario.

¿Y cuál me conviene?

Eso depende de dos cosas: cómo te sienta cada uno y qué admite tu casa sin obra. Lo explicamos paso a paso en baño turco o sauna finlandesa: cómo elegir.

Y si ya lo tienes claro, en saunas están las gamas de calor seco, y en generadores de vapor, el equipo para el húmedo.

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