enero 12, 2018
Baño turco o sauna finlandesa: cómo elegir entre los dos
Uno se vive con el aire saturado y otro con el aire seco, pero lo que suele decidir es la casa: la sauna se monta sin obra y el baño turco pide reforma.

Casi todo el que duda entre un baño turco y una sauna finlandesa empieza preguntando cuál es mejor. No hay una mejor. Hay una que te va a gustar más, y hay una que tu casa admite con menos obra. Muchas veces no coinciden, y conviene saberlo antes de enamorarse de ninguna.
La diferencia, en una frase
La sauna finlandesa es calor seco: entre 60 y 90 grados con el aire en torno al 20 % de humedad. El baño turco es calor húmedo: entre 40 y 50 grados con el aire al 90 o 100 %.
Si los nombres te bailan (sauna seca, sauna húmeda, hammam, baño de vapor), los ordenamos en calor seco o húmedo: qué es cada cosa. Aquí vamos a lo práctico: cómo se decide.
Primero, cómo te sienta cada uno
Es la parte que no se puede calcular y la única que es solo tuya.
- En la sauna el calor es alto y el aire respira seco. Se entra un rato, se sale, se vuelve a entrar. Si echas agua sobre las piedras llega una oleada de calor que dura poco; hay a quien eso le parece lo mejor de la sesión.
- En el baño turco hay menos grados, pero la humedad hace que el calor se note enseguida y por todo el cuerpo. El vapor llena el recinto y apenas se ve la pared de enfrente. Quien no se encuentra cómodo con el aire seco suele estarlo aquí.
Si tienes un hotel o un gimnasio cerca con los dos, pruébalos antes de decidir. Una tarde vale más que cualquier cosa que leas.
Después, qué pide cada uno a tu casa
Aquí es donde la decisión suele cerrarse sola.
Una sauna de interior no requiere obra. Es una cabina de madera que se monta sobre el suelo existente y se conecta al cuadro eléctrico. Lo que hay que prever es la ventilación y la potencia disponible. Por eso cabe en sitios poco evidentes: bajo una escalera, en una buhardilla con el techo inclinado, en un sótano con pilares. Si la quieres fuera, una de exterior es una pequeña construcción en el jardín, con su cimentación.
Un baño turco requiere obra civil. Es un recinto estanco, con paredes y techo impermeabilizados, puerta que cierre y desagüe dentro, porque el vapor condensa y el agua tiene que irse. Lo hace un equipo de reformas; lo que se compra aparte es el generador que produce el vapor. Qué obra exactamente, y en qué fallan casi todas, lo contamos en baño turco en casa.
Dicho en corto:
- Si no hay reforma en marcha, la sauna lo tiene más fácil: se monta y se usa.
- Si vas a reformar el baño de todos modos, el baño turco deja de ser una obra extra y pasa a ser una decisión de proyecto. Es el mejor momento para meterlo.
- Si no hay desagüe posible donde lo quieres, el baño turco no va ahí.
Quién te lo hace, en cada caso
No es lo mismo, y conviene saberlo antes de pedir presupuesto.
Con una sauna, un solo interlocutor lleva el proyecto entero: en nuestro caso, desde elegir la cabina, la madera y el calefactor contigo hasta el montaje, que hacemos con equipo propio.
Con un baño turco son dos: el equipo de reformas, que construye el recinto, y quien suministra el generador, que es lo que hacemos nosotros. Lo importante es que se hablen pronto. La potencia del generador depende del volumen del recinto y de su revestimiento, y la toma eléctrica se decide con ese dato, antes de cerrar paredes.
El día a día
- La sauna necesita un rato de precalentamiento antes de entrar. Con los años, las piedras del calefactor se desgastan y se reponen, y la madera se limpia.
- El baño turco tiene todas sus superficies impermeables y un desagüe, así que se limpia rápido y a menudo. Lo que envejece es el generador, y de eso tenemos recambios en stock.
¿Y los dos?
Es más habitual de lo que parece. Muchas zonas de bienestar alternan seco y húmedo, sobre todo en hoteles, gimnasios y clubes, pero también en casas.
Si vas a acabar teniendo las dos cosas, proyéctalas a la vez, aunque montes una primero. La sauna no necesita obra, pero el baño turco sí, y es mucho más fácil dejar previstos el desagüe y la toma eléctrica hoy que abrir una pared dentro de dos años.
Para decidir en cinco minutos
- ¿Te sienta mejor el aire seco o el húmedo? Si no lo sabes, pruébalos.
- ¿Hay una reforma en marcha o prevista?
- ¿Hay desagüe donde lo quieres?
- ¿Es para casa o para un negocio?
Con esas cuatro respuestas ya podemos orientarte por teléfono. Si te inclinas por la sauna, en nuestra sección de saunas tienes las gamas y sus precios. Si te inclinas por el vapor, en generadores de vapor está lo que suministramos y cómo lo calculamos.
El baño de vapor es una instalación de bienestar, no un tratamiento médico. Ante cualquier condición de salud, conviene consultarlo antes con un profesional sanitario.
¿Lo hablamos?
Cuéntanos tu espacio y te decimos qué es posible, sin compromiso.
Seguir leyendo